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Sirenaica: 15 años convirtiendo la música en esperanza 

Existen lugares donde una canción es mucho más que una melodía. Es refugio. Es disciplina. Es alegría. Es una posibilidad distinta de futuro. 

Desde hace más de 15 años, la Fundación Sirenaica ha demostrado que la música puede transformar vidas. Lo ha hecho acompañando a cientos de niños, niñas y jóvenes de Medellín y del Valle de Aburrá, especialmente de comunidades vulnerables, a descubrir en el canto coral un espacio para crecer, creer en sí mismos y construir proyectos de vida con sentido.  

En la Fundación Fraternidad Medellín creemos profundamente en esas organizaciones que llegan donde más se necesita, que permanecen en el tiempo y que transforman desde lo humano. Por eso, hace ya 12años desde nuestra línea Ayudar a Ayudar, acompañamos a la Fundación Sirenaica, una organización que ha encontrado en la música una herramienta poderosa para fortalecer capacidades, sembrar confianza y abrir oportunidades a 20500 niños niñas y jóvenes. 

Sirenaica trabaja convencida de que cada voz merece ser escuchada. A través de sus coros, semilleros y procesos formativos, no solo enseñan técnica vocal o interpretación musical; también forman en valores, convivencia, sensibilidad y trabajo en equipo.  

Lo más valioso de su labor ocurre muchas veces lejos de los escenarios. Ocurre cuando un niño encuentra en el coro un lugar seguro. Cuando un joven descubre un talento que no sabía que tenía. Cuando una familia vuelve a creer en las posibilidades de su hijo. Allí, en esos pequeños grandes momentos, la música empieza a convertirse en transformación social. 

Solo este año, Sirenaica ha impactado a 720 niños y jóvenes en distintos territorios del Valle de Aburrá, promoviendo procesos de formación integral alrededor del canto y las artes. Además, ha construido una metodología propia que forma no solo artistas, sino también futuros maestros y multiplicadores de estos procesos en sus comunidades.  

En un mundo que muchas veces les exige a los jóvenes crecer demasiado rápido, espacios como los de Sirenaica les permiten volver a jugar, crear, sentir y soñar.  

Desde Fraternidad Medellín celebramos el trabajo de la Fundación Sirenaica y su compromiso inquebrantable con la niñez y la juventud. Su historia nos recuerda que transformar vidas también puede comenzar con una canción, un ensayo, una presentación o una voz que, por primera vez, se atreve a sonar fuerte. 

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