Hay aprendizajes que cambian el rumbo de una vida para siempre. Aprender a leer es uno de ellos. Leer no solo permite comprender un texto; abre la puerta al conocimiento, fortalece el pensamiento crítico y les da a los niños y niñas la posibilidad de descubrir el mundo y construir su propio futuro.
Sin embargo, la realidad nos plantea un enorme desafío: en Colombia, dos de cada tres niños y niñas menores de 10 años no logran leer ni comprender un texto apropiado para su edad. Esta cifra, respaldada por el Banco Mundial, nos recuerda la urgencia de trabajar unidos para garantizar que todos los estudiantes desarrollen esta habilidad fundamental en los primeros años de su vida escolar.
Con ese propósito nació Colombia se Escribe Leyendo, una iniciativa nacional de impacto colectivo que reúne a organizaciones públicas y privadas, organismos internacionales, universidades, fundaciones, docentes, familias y comunidades alrededor de un mismo objetivo: lograr que todos los niños y niñas del país aprendan a leer y escribir en el momento adecuado.
En la Fundación Fraternidad Medellín nos llena de orgullo hacer parte de esta red a partir de este año. Esta invitación representa un paso natural en un camino que hemos recorrido durante varios años, impulsando el mejoramiento de la calidad de la educación y fortaleciendo los procesos de alfabetización inicial en instituciones educativas de distintas subregiones de Antioquia. Hemos visto cómo una enseñanza oportuna de la lectura transforma la experiencia escolar de los niños, fortalece la labor de los docentes y genera nuevas oportunidades para las comunidades.
Ser parte de Colombia se Escribe Leyendo significa sumar nuestra experiencia a un movimiento nacional que reconoce que la alfabetización inicial es una responsabilidad compartida. Es la oportunidad de aprender junto a otras organizaciones, aportar desde nuestro trabajo en los territorios y seguir construyendo alianzas que permitan que más niños y niñas descubran el poder de la lectura desde los primeros años de vida.
Creemos que este desafío debe convertirse en una conversación de todo el país. La alfabetización inicial no es un asunto exclusivo de las escuelas; es una causa que involucra a familias, docentes, instituciones, empresas, organizaciones sociales y autoridades educativas. Cuando un niño aprende a leer en el momento adecuado, no solo mejora su desempeño académico: amplía sus posibilidades de participar, aprender, soñar y construir un mejor futuro.
Nos emociona hacer parte de esta red porque compartimos la certeza de que la educación tiene el poder de transformar vidas. Seguiremos trabajando para que cada vez más niños y niñas de Antioquia y de Colombia encuentren en la lectura una herramienta para descubrir su potencial y escribir, con sus propias palabras, la historia que sueñan para sus vidas.